Tanta evidencia y tanta indiferencia

La reunión del sábado fue curiosa por llamarlo de alguna manera. La evidencia indica:

  • Desde el 2014 la Rectoría está obligada por dictamen de la Corte Suprema a tomar todas las medidas para evitar se repitieran actos de presión como las tomas por su caracter ilegal.
  • El colegio dispone de un Manual de Convivencia donde se señala claramente que obstaculizar el acceso al establecimiento para recibir las horas legales de clases es causal de condicionalidad entre otras cosas.
  • Que un grupo de 15 a 20 alumnos pasen a llevar el derecho de más de 4 mil alumnos a educarse poniendo en riesgo el año escolar.
  • Que a raíz de las tomas, el IN ha ido cayendo en competitividad año tras año, y que a nivel país la educación pública ha perdido más de 300 mil alumnos que han preferido la educación subvencionada o particular privada.
  • Que si antes para ingresar al IN había 1 cupo cada 4 postulantes, hoy es 1 cupo por cada 2.

Ante tal nivel de evidencia cualquier persona mediamente razonable entendería lo dañina que son las tomas, pero nos encontramos con alumnos que persisten en una postura inconducente y una rectoria laxa que pareciera no querer tomar el sartén por el mango. ¿Por qué?

Al parecer la respuesta está en una entrevista que el Rector dio el 1 de septiembre de 2014 a TheClinic, ahí señalaba:

Uno de los temas más serios que deberá abordar Soto Concha serán las tomas del establecimiento. Sobre esto manifestó que “no son una estrategia que genere un beneficio a la educación pública. Me ha tocado ver que muchos apoderados, con una legítima preocupación después de estas estrategias de toma, han sacado a sus alumnos de los liceos históricos y yo creo que eso le genera un daño a nuestro liceo. Habrá que buscar otras estrategias que no generen una autodestrucción de los establecimientos históricos”.

El Rector reconoce que las tomas generan un daño a la educación pública. Sin embargo:

A pesar de lo anterior declaró, siempre en La Tercera, que no es partidario de desalojar las tomas ya que “por sobre todo siempre tiene que estar el puente del diálogo. Más cuando se trata de una relación docente, entre maestros y estudiantes, en ningún caso yo apoyaría esa medida. Salvo en alguna situación muy excepcional, algún hecho delictual o cosas por el estilo. Pero en lo general, siempre lo que se va a promover es el camino del diálogo y el entendimiento”.

http://www.theclinic.cl/2014/09/01/nuevo-rector-del-instituto-nacional-las-tomas-no-son-una-estrategia-que-genere-un-beneficio-a-la-educacion-publica/

El Sr. Rector se equivoca. Cuando se produce una ilegalidad al interior de un colegio no hay puentes de dialogo que valgan. ¿Es que acaso nos puede demostrar que con esos “puentes de diálogos” durante su gestión ha logrado frenar alguna de las tomas en los últimos dos años?. La toma es ilegal y cuando algo es ilegal se transforma en delito. Digamos las cosas por su nombre de una buena vez.

El Señor Rector DEBE garantizar que no se interrumpan las clases. La Corte Suprema se lo ordenó el año 2014. De no hacerlo, estará al borde de la denegación de un servicio público y del desacato con las consecuencias que conlleva.

Por el bien de los alumnos, sus padres y apoderados, por el personal académico y por la dirección que él representa, exigimos se restablezca el normal desempeño de las funciones en el colegio de ahora en adelante y se ejerza con fuerza ni titubeos las sanciones disciplinarias que establece el Manual de Convivencia a aquellos que por sus ideales les han quitado hasta un año entero de clases a sus compañeros.

El Instituto Nacional entero se lo demanda.

#NoMásTomas