Si Ud no arriesga la salud de su hijo, por qué arriesgar su educación?

Usted que es padre en más de una ocasión habrá tenido enfermo a su hijo, verdad?

Los que pueden pagar un seguro de salud privado llevarán a su hijo a una clínica y después ajustarán cuentas con su isapre.

Los que no cuentan con esa posibilidad recurrirán a un centro de salud público.

En ese último caso, todos sabemos las falencias que el sistema de salud público chileno tiene desde hace décadas. Son recurrentes la falta de especialistas, la disposición de camas y la cobertura sobre ciertas enfermedades que se agravan cuando la familia no es lo suficiente rica para atenderse de forma privada, ni lo suficientemente pobre para que el Estado le subsidie el costo de los tratamientos.

Así y todo, si su hijo está enfermo, no dudará un segundo en concurrir a un centro de salud para pedir ayuda para él. Usted jamás haría tal de no llevarlo aduciendo lo mal que está la salud en Chile, verdad?

Ahora hagamos el ejercicio con la Educación. Sabiendo que la educación en este país requiere una serie de cambios estructurales que garanticen una calidad aceptable y gratuidad universal, ¿no resulta ilógico que existan padres que no quieran que sus hijos reciban sus clases?

En el primer ejemplo, un padre que no cumple con su rol de protector de la salud y la vida de su hijo se arriesga a ir a la cárcel y de pasada será un paria dentro de la sociedad y su familia. En el segundo ejemplo si bien no existe riesgo para la vida del menor, si hay un riesgo al anteponer ideales y posiciones intransigentes por delante del futuro educacional de su hijo. ¿No seria lo anterior constitutivo de un delito al no defender el derecho a que éste reciba su educación?.

Como ya se ha dicho en otras entradas, no hay justificación alguna que avale que se pierdan clases. El Instituto Nacional debe seguir funcionando de forma normal lo que no significa que se puedan discutir, analizar, plantear ideas y apoyarse en la gran cantidad de ex alumnos que tienen importantes puestos en el ámbito publico como privado, que ayuden a lograr lo que todos los niños de este país merecen: Una educación de calidad.