Cuánto ha perdido el Instituto Nacional con tanta toma?

Compartimos un artículo aparecido el 22 de junio en www.lun.cl donde se mencionan los nefastos efectos que han tenido las tomas en la calidad y prestigio de nuestro IN.

Resulta interesante y clarificador una frase que se menciona en él: “el colegio es responsable de cumplir con el programa ministerial y está obligado a entregar los contenidos“. Todos los apoderados conscientes tenemos clara esta responsabilidad, menos el Sr. Rector.

Los alumnos han sido desalojados, pero se lo vuelven a tomar

Cuánto ha perdido el Instituto Nacional con tanta toma

Guillermina Guzmán, magíster en Lingüística Hispánica de la UC, dice que el estándar de excelencia se ha perdido porque los alumnos no logran ver los contenidos que necesitan.

L as sillas apiladas en la reja del Instituto Nacional son el símbolo, ya instaurado, de una toma.

Son pocas, no más de cincuenta, y precisamente no son muchas porque la mayoría de las aulas aún tienen los pupitres de comienzos del siglo XX, que están anclados al piso. En ellos el respaldo de la silla corresponde al comienzo de la mesa de atrás.

Este martes, después de veinte días en toma, la dirección del colegio había anunciado que se reanudarían las clases el miércoles. Pero los alumnos no tardaron ni siquiera un día en volver a instalar las simbólicas sillas en la reja.

“Ya van tres semanas en que no han tenido clases. El liceo ya perdió la excelencia y esperamos que las tomas no sigan influyendo en la calidad de la educación”, lamentó la apoderada Carolina Jara.

La primera toma de este año en el Instituto Nacional partió el miércoles 7 de junio y solamente duró hasta ese viernes 9, porque Carabineros llegó a desalojar.

Pasó el fin de semana y el lunes el colegio fue tomado nuevamente por los estudiantes.

Como las votaciones se realizan semanalmente, el miércoles 14 se convocó a los alumnos a sufragar y se optó de nuevo por la ocupación ilegal, pero fueron desalojados este martes. Y este miércoles volvieron a tomarse el recinto.

Nunca, desde el miércoles 7, ha habido clases.

Cuánto pierden

Es difícil anotar con precisión científica cuánto pierden los alumnos movilizados. Pero veamos un ejemplo: según el Plan de Estudios del tercero medio humanista del Instituto Nacional, ese curso ha perdido, durante las tres semanas de idas y venidas, 12 horas pedagógicas de Lenguaje y Comunicación (el mismo documento detalla que a ese curso le corresponden cuatro horas pedagógicas semanales de esa asignatura). Eso equivale a la mitad de una unidad y en el semestre deben cubrirse, de acuerdo al Ministerio de Educación, dos unidades.

“En este minuto el Instituto Nacional va a la baja en el estándar de excelencia y eso está relacionado con el no logro de los objetivos y contenidos que los estudiantes debiesen dominar para ingresar a la educación superior. Eso no lo estoy interpretando yo porque está la evidencia”, dice Guillermina Guzmán, profesora de Castellano de la Universidad Católica con magíster en Lingüística Hispánica de la misma casa de estudios. “Ya no es el liceo de excelencia que alguna vez fue”, agrega.

El problema de perder clases, agrega Guzmán, es que no todos los estudiantes tienen el hábito de estudio formado. “No todos los alumnos pueden recordar y vincularse con los contenidos de igual manera al momento de reanudar las clases. Además, después los docentes tienen la tarea de nivelar al curso y retomar los contenidos, que no es algo menor”.

Se está acabando el semestre, advierte Guzmán, y este mes deberían realizarse las evaluaciones semestrales de cada asignatura, para después dar curso a las vacaciones de invierno. “¿Pero qué tipo de evaluación va a poder rendir un estudiante que ha estado desconectado del proceso por tres semanas? Es difícil tener buenos logros. El sistema no es aprenderse todo de memoria para dar una prueba. Se tiene que realizar un proceso meta-cognitivo de juntar el conocimiento nuevo con el antiguo y hacer que un todo que vaya aumentando”.

¿Y cómo recuperar los contenidos? María Fernanda Juppet, directora de la Escuela de Derecho de la Universidad San Sebastián, dice que el colegio es responsable de cumplir con el programa ministerial y está obligado a entregar los contenidos. “Para eso puede suspender las vacaciones. Los docentes, por contrato, tienen derecho a vacaciones, pero los alumnos no. Si es necesario el colegio deberá tener clases incluso en verano”.

Recuerde que hasta el viernes 23 hay plazo para adherirse a la presentación de la solicitud por vía administrativa al Rector para que cumpla con sus deberes.

Urgente: Sepa cómo firmar solicitud administrativa hacia el Rector